29 abril 2008

TEODORO ROSALES RAMOS


TEODORO ROSALES RAMOS


Gran representante de la poesía barranquina.

Teodoro Faustín Rosales Ramos, conocido cariñosamente con el apelativo de “El poeta de los Humildes”, nació en la provincia de Barranca, el 29 de julio de 1926 en el barrio de Pampa de Lara. es autor de innumerables creaciones poéticas y composiciones musicales muchas de las cuales han sido y son interpretadas por conocidos cantantes de música criolla del país.
Sus poesías tienen la característica de despertar una profunda emoción por la fina sensibilidad de sus versos donde aflora su alma solitaria e inmensamente triste. A su tierra natal, le dedicaría buena parte de sus inspiraciones como el ya oficial "Himno de Barranca", y su tema costumbrista "Mi lindo Chocoy", al barrio donde nació. Entre sus composiciones también figuran los conocidísimas “Y Dale U”, “Arriba Alianza”, “Sporting Cristal”, que entonan los equipos de fútbol en cada contienda. Tiene más de cincuenta composiciones registrados en la APDAYC, donde fue miembro activo, así como de la Casa del Poeta Peruano-filial Barranca, donde fue dirigente.

El poeta falleció la mañana del 22 de marzo de 2008, cuando contaba 81 años de edad en su humilde morada de su tierra natal. Más poesías de Teodoro en la siguiente página:



EL POETA DE LOS HUMILDES

Poeta de los humildes
me llama más de un amigo,
poeta para cantarte
con el alma y corazón.

22 abril 2008

JORGE ORTIZ DUEÑAS

JORGE ORTIZ DUEÑAS


Maestro y escritor prolífico poeta, nació en Chancay el 22 de agosto de 1917. Fueron sus padres don Heraclio Ortiz y Puente Arnao y Doña Magdalena Dueñas Ponce Ponce. Curso sus estudios en el CEP La Merced de Huacho y ya en pleno ejercicio de la docencia obtuvo el título de Normalista Urbano en 1959 en el Instituto Nacional de de Perfeccionamiento del Magisterio. Ejerció la docencia en Ámbar, Huaral, Quepepampa, Laure, Huacho y Chancay. Como escritor y literato Publicó sus composiciones en verso y prosa en periódicos y revistas de Huacho, Huaraz y Lima. Publico: "Club Femenino", "Chancay Provincia Nuestra" con otros literatos seis; "," Cantos Cívicos de San Martín A y Castilla, en 1954, y "La luz prometida", 21 cuentos chancayanos, huaralinos, huachanos publicado en 1993. Póstumamente Fue publicado su autobiografía "Mi vida". Por derecho propio es otro de los fundadores de la poesía infantil en el Perú. Así lo Ratifican sus libros: La canción menuda (1945, 1985) y Las plumas del Nido (1982).
Jorge Ortiz Dueñas falleció el 11 de octubre de 1997.


TU LETRA

letra Tu es Claridad
de luna o de Esbelta
Ropa Mujer Sin alguna.
Tu letra es un diseño
Amor y una pluma de trazado
Ala En los folios de cielo y

NESTOR RAMIREZ GAVEDIA

NÉSTOR RAMÍREZ GAVEDIA


Nació el 4 de marzo de 1917, en el pueblo de Ámbar. Sus padres fueron don José María Ramírez Carpio y la señora Petronila Gavedia Caldas. Su primaria lo realizó en Ámbar y su secundaria en Huacho, años más tarde se graduó como profesor de Educación Primaria. Laboró en Caral, Ámbar y Carquín donde se jubiló y obtuvo licencia como médico naturista. Se casó con la profesora Alcira Soto Salazar, también ambarina que le diera 5 hijos, José Francisco, Ada Elena, Nora Fabiola, Néstor Salomón y Maria Alcira. Murió el 9 de enero de 1974, en Huacho.

Producción Literaria: Entre sus poemas destacan: “Ámbar”, “El Sueño del Pelicano”, “El León Dormido”, “El Cisne”, “El Viejo Roble”, “Nostalgia”.



NOSTALGIA

Cuando una flor triste languidece,
cuyos pétalos van cayendo lentamente
y van muriendo sin aroma, sin ternura,
expirando en nítida blancura,
dirás: NOSTALGIA.

Cuando de lágrimas cristalinas,
se cubran dos luceros sin fulgor,
y rueden del corazón al suelo,
en triste desconsuelo
dirás: NOSTALGIA.

Cuando el viento adolorido,
llore errante en tu ventana,
cuando nadie se apiade,
de su queja lastimera,
dirás: NOSTALGIA.

Cuando una tarde doliente y sola,
teñida de rojo aseptil,
cubra el cadáver de un sol suicida,
que oculta sus luces en el mar añil.
dirás: NOSTALGIA.

Cuando en un árbol desnudo,
al pie de sus hojas muertas,
en unos de sus ganchos retorcidos,
una ave canora pía enloquecida,
dirás: NOSTALGIA.

Nostalgia es el vacío del alma,
es la falta de amor y de calma,
es el rictus del beso en labio yerto,
es cual ansia de sed en el desierto.



ÁMBAR

Al comenzar el contrafuerte andino,
dos jircas ondulantes serpentean,
siguiendo la ruta del sol naciente,
cual eternas doncellas duermen.
En mis jircas, más abajo en la lomada;
las casitas blancas esparcidas,
descansan quietas, inmutables;
cual parvada de blancas palomas,
que sueñan a la caricia de una tarde
muda, sombría; esquiva y fenecida.

Al fondo entre mis jircas,
humilde corre cristalino arroyo,
cantando glu glu y formando fuentes,
pero a veces devora rugiente,
como puma sanguinario andino,
cuando con estrépito chispazo,
pasan llorando las neblinas.

Aldeana, aldeana enamorada!
ignoras tú, el nombre de tu pueblo?
su origen viene de una flor morada,
que cuando marchita, color ámbar languidece.
cual los pálidos destellos,
de los suspiros de una tarde en agonía.

Tarde ambarina!
Tarde azafrán!
Flor ambarina!
Tienes extraños perfumes,
Sedosas caricias
Y rumores de besos,
En mi corazón.

FERNANDO VALLE BUENDIA

FERNANDO VALLE BUENDÍA


Maestro, poeta, novelista y ensayista con larga residencia en Huacho, nació el 09 de agosto de 1921 en la ciudad de Nazca. Se gradúa de Normalista Rural en 1949. Végueta fue el primer pueblo donde desempeña la labor su labor docente luego se traslada al C. E. 20318 en huacho. Integro el centro Federado de Periodistas de la
Provincia. Fue socio fundador de la Asociación Cultural Insula Huacho. Fue premiado por la fundación “ Givre” de Argentina en 1971, obtuvo Mención honrosa en el concurso de cuentos “ Hispamerica” en los Estados Unidos de Norte América con el cuento el lustrabotas. La Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión, mediante Resolución Rectoral lo designa como Profesor Honorario en el año 1984. Ha publicado cuentos y ensayos en diarios de circulación local y nacional como: La Tribuna, La Prensa, entre otros. El insigne maestro es recordado por su honradez a toda prueba.

Su producción literaria comprende: Cuentos: “El lustrabotas”, “Apracha”, “Com´un camote asao”, “El viajero de la noche”, “Una víspera de navidad”, etc. Poesía: publicó 2 poemarios: "Cantos al alba” en 1956 y y “Raíces” en 1958. También incursionó en otros géneros literarios como teatro, ensayo etc.

Falleció el 21 de abril de 1985, a la edad de 64 años.



MI HAMBRE

A César Vallejo

Mi hambre está hecho de multitudes
de quijadas mundiales,
de vacíos intestinos universales,
de quejas cuajadas en la boca de la muerte.

Yo miro y me miran,
las tripas y las panzas de los hartos.
Yo miro y me miran
los abdómenes y los retorcidos colones sanguinolentos
de los escuálidos

Mi hambre , es un hambre que no será satisfecho
ni por la tierra que cubra mi cadáver
aunque ella, también estará hambrienta.

Hambre de pan, de ciencia, de vida y de edades
multiplicadas hasta el infinito,
de justicia, de sol y de tiempo.

He ahí mi hambre miserable y humano, injusto y eterno.
El hambre que siento
sacude al mundo de confín a confín.




SER

Qué es ser?
Lo mismo que
Siendo, sido, será

Lo mismo que:
Vivir, viviendo, vivido; vivirá.
Lo mismo que:
Morir, muriendo, muerto; morirá.

No hay muerte absoluta.
Ni vida absoluta.
Donde hay vida, hay muerte.
Vida y muerte IGUAL SER.

Cada día, se va viviendo...
Cada día, se va muriendo.
Se vive para morir
SER: morir, partir, vivir; SER.



OBRERO

De ti nacen las ciudades
de ti, las migas de pan
que comen hasta los miserables;
de ti, los coches del placer y de la muerte.

Para ti, los improperios,
las cárceles y la muerte.
Para ti, los oídos sordos de la justicia.
Para ti, las rústicas y hediondas…
Paradoja.

Son tus hijas carne de prostíbulo
y hasta la mujer también… jornal.
Tus hijos, asustan al cañón;
a la hoguera y a la entraña de la tierra.

Por ti, vive dios en los altares.
Por ti, el mundo avanza.

ARNALDO JOSE ARAMBULO LA ROSA

ARNALDO JOSÉ ARÁMBULO LA ROSA


Nació en la ciudad de Huacho el 8 de junio de 1943. Fueron sus padres don Victor Pastor Arámbulo y doña carmen La Rosa Gallantes. Estudió primaria en los colegios 413 y 446. los secundarios en el C. E. Luis Fabio Xamar. Siguió estudios superiores en Lima, en 1965 se graduó como profesor de Filosofía y Ciencias Sociales en la Universidad Mayor de San Marcos. Se desempeñó como docente en los C. E. Luis Fabio Xamar y Domingo Mandamiento Sipán. Dirige y publica las revistas “Crisol Xammarino”, “Amauta”, “Saber” y otros boletines.
Demostró su faceta de escritor con “Cooperativismo: Historia y Proyecciones”, “Los cinco planos de la educación”, “Cooperativismo Ilustrado”, “Síntesis Histórica de Huacho”, “Ciencias Sociales- Texto práctico”, el reconocido libro “Huacho en la Historia del Perú”. En 1985 editó su cuento “Una doncella para Waman Kantax”, además de poesías inéditas.

Fallece el 10 de setiembre de 1982. En su honor, una de las calles de Huacho fue bautizada con su nombre.



ELOGIO A MANDAMIENTO

Estudiante tu patria reclama
el esfuerzo y el valor de triunfar
pues en tu pueblo bendito de Huacho
el Perú aprendiste a amar.

Alumno, locuaz porción del mañana
fórjate fuerte, viril y osado
sigue la senda que en Huaura trazaron
los defensores de tu pueblo amado.

Y si mandamiento el surcó dejó
para defender la Patria invadida,
da honor y quien al enemigo burló
luchando sin importarle la vida

Domingo Mandamiento héroe sin par
paradigma de crucial valentía
dale gloria a nuestro centro escolar
dale unción, fuerza y honor cada día.



¡ Oh viracocha ¡
ya seas varón
ya seas hembra
señor de la reproducción
¿En dónde estás
En el alto del cielo
en donde tal vez moras
en el hondo del mar
dónde tal vez residas,
creador del mundo
hacedor del género humano
señor de los señores,
el sol y la luna
el día y la noche
la primavera y el invierno
no en vano ordenaste
todos ellos recorren
el camino que les señalaste.

- Y terminó el himno agregando.

Acaso es este el camino
que tú señalaste para nosotros?
Es acaso Waman Kantax
tu vocero gran Señor.

Fragmento tomado del cuento “Una doncella para Waman Kantax” -

JESUS ELIAS IPINZE JORDAN

JESÚS ELÍAS IPINZE JORDÁN


Nació el 17 de abril de 1904 en la campiña sayanera La Pampilla. Fue su padre el notable pedagogo Dr. Juan Francisco Ipinze Chamarro y Cristina Jordán Encina. Realiza sus estudios secundarios en la ciudad de Lima en el Colegio Salesiano y en el colegio Nuestra Señora de Guadalupe. por esa época funda y dirige "El Céfiro",
logrando editar 15 números. en 1935 se gradúa de abogado en la U.N.M. de San Marcos, iniciando su carrera pública en el Ministerio de Educación. contrae matrimonio con Mercedes Rebatta Jordán, procreando tres hijos. Sobresalió en el campo de la investigación, la literatura, la historia y el periodismo.

Entre las décadas de los treinta al cincuenta, publicó su vasta producción historiográfica, producto de sus investigaciones y de su interés por la historia regional, en periódicos y revistas del ámbito regional y nacional. Publicó su obra " La Asamblea Constituyente de Huaura de 1836". Falleció el 16 de junio de 1959 de un infarto en la ciudad de Huari.


FUEGO FATUO

Maruja, ¿has comprendido lo soberbio de mi alma?
¿te has dado cuenta acaso, de mi modo de ser?
soy como el mar de orgullo, pero como él de calmo
y así como me yergo, también se adormecer...

Fuego fatuo, en la noche como boca de lobo,
es la llama azulada de mi frágil canción
te he ofrecido dos versos; disculpa si soy probo;
pero en ella va escrita mi mejor intención.



MI TIERRA


Aquí en este paraje que simula una grada
suspensa entre los Andes y el mar; ¿sabes mi amada…?
Ni las playas besadas por el manto océano,
ni los Andes airosos, ni el paisaje serrano.

Y es costa por su aspecto y es sierra por su altura;
y en conjunto de ambas, es propia su hermosura.
Yo he visto que las flores siempre el euro las besa;
tú me dirías, ¿qué ternura será esa…?
Yo no sé si es preciso tener alma de poeta
para admirar toda la ternura secreta…

Me ha bastado de ejemplo nuestro intenso cariño,
que lo siento y no puedo decirlo, como un niño.
¡Ah, mi amada!, mi princesa y mi encanto,
tú no sabes tampoco de la miel de mi canto;
que sin necias figuras, ni lenguaje hecho flores,
embalsama la vida de mis dulces amores.

Como en estas mañanas, la muy tenue neblina
da su altura al ambiente con gasa muy fina.
¡Oh qué blanco el paisaje! ¡Qué pureza de invierno!,
la natura fascina , me hace niño muy tierno…

Por eso es que te hablo, con la miel de mi acento,
cual creyendo que tú eres quien me besa…¡y es viento!
Mi potrillo camina, va con paso ligero
a la vera del río, sin sentir el sendero.


¡Oh , mi tierra, mi amada!...llegó al fin de mi viaje
y es preciso que calle de mi lira el coraje.



CLASISMO, ROMANTICISMO Y MODERNISMO

Releyendo a Zorrilla, a Espronceda,
a Nuñez de Aece y Campoamor estaba,
cuando sentí una brisa dulce, leda,
que azotando mi sien la refrescaba...

Yo bebía en el ritmo de esos versos
la naturalidad más exquisita,
cual si fueran diamantes blancos, tersos,
que hacen a toda página bonita.

El verso endecasílabo profundo,
toda gracia finura y sutileza,
lo halle escrito en un libro de belleza;
un poema genial: "el diablo mundo"

A los alejandrinos he oído
desleír por sí solos, seductores
y era rítmico y dulce su sonido...
¡Después una eclosión dio nuevas flores...!

Y, siempre todos son bellos, ¡qué hay más grande,
qué otro ritmo mejor que el español?
¡Dígame, pues, del nuevo que se expande;
pero el antiguo brilla con el sol!

EZEQUIEL GONZÁLES CACEDA

EZEQUIEL GONZÁLES CÁCEDA

Escritor y poeta con muchos años de residencia en Huacho, nació el 10 de mayo de 1860 en San Pedro de Lloc, capital de la provincia de Pacasmayo. Sus padres fueron don Dámaso González y doña Juliana Cáceda. Desde joven alterna su dedicación a la agricultura y el pequeño comercio, con sus aficiones literarias y sus actividades políticas y cívicas. En 1900 y 1901 fue alcalde de Chepen y en varias oportunidades concejal provincial. A inicio de la primera década del siglo XX se establece en Huacho, Aquí continúa con su producción literaria que ven la luz en los periódicos, “el Amigo del Pueblo”, “La Patria”, “La Época”, “el Imparcial”.

Honda impresión causó en círculos intelectuales de Lima y de Huacho sus versos dedicados a José Santos Chocano, a propósito
de su visita a Huacho el 21 de octubre de 1922. Don Ezequiel en su calidad de concejal recitó su composición Bien venido. Poeta demasiado modesto, llegó a afirmar que como poeta y escritor nadie lo conocía a pesar de que lo hacía más de 50 años. Su formación literaria fue eminentemente autodidacta. De sus prolífica producción merecen destacarse sus obras: “Virutas”, “Simplezas”, “ las Huellas de la Ruta” y “ Revistitas Parlamentarias”.
A los 78 años contrae una grave enfermedad siendo conducido a Lima en busca de recuperación. Lamentablemente fallece el domingo 15 de mayo de 1938 en la clínica del hospital del Niño.



BIEN VENIDO

Soy un pobre gorrión al que el invierno
entumeció las alas
y que voló en la primavera
(Si aquello era volar) de rama en rama.

Tú eres águila real, que allá en la cumbre
de elevada montaña,
escuchas divinas armonías
de mil divinas arpas,
las disuelves en colores
y con gesto de Dios las desparramas.

Yo soy pobre gorrión, que cuando quiere
volar, vuela en bandadas;
tú eres águila real y vuelas solo,
sólo con las águilas.

Si del cofre dorado en que tus versos
como tesoro inagotable guardas,
te pudiera robar, cual prometeo,
una chispa sagrada
fundiría con ella
la corona de luces que me falta.

Cuando dejas caer desde las cumbres
de tu enorme montaña
la lluvia luminosa de brillantes
que con cinceles de tu estuche labras,
los modestos gorriones
se mojan jubilosos en sus aguas.

Bien Venido seáis, sumo pontífice
del verso, a nuestra casa;
te oiremos cantar bajo la sombra
de tupidas parras
las sencillas canciones de la vida
modesta y virgiliana;
probaras nuestra sal
y beberás nuestra agua,
más pura que los vinos exquisitos
que han bebido, quizá, en tierras extrañas.

Resolverás tus dudas,
curarás tus nostalgias,
y apagarás quien sabe,
esa sed del infinito que te mata.

Con tu sola presencia, la campiña
se vestirá de gala,
como novia que espera al prometido,
ojeando, alborozada,
las curvas del camino
desde el lomo empinado de las tapias.

Bien Venido seáis, sobre la mesa
de nuestra humilde casa
hemos puesto la sal
y hemos puesto ya el agua,
el agua milagrosa que devuelve
al cuerpo su vigor y su fe al alma.

Has caminado mucho,
ven y a la sombra de este hogar, descansa.
(Elogio al poeta José

Santos Chocano)


LAS GAVIOTAS

El canto de las gaviotas
¿Será risa o será llanto?
¿Qué dirán en ese canto?
¿Qué dirán con esas notas las gaviotas?

Con hilos de risa y llanto
amarré mis alas rotas
y busqué playas remotas
para curar mi quebranto,

Por eso tienen mi canto
el ritmo de aquellas notas
-mezcla de risa y llanto-
que repiten tanto y tanto las Gaviotas.



OYE… (VIRUTAS III)

Niña, detrás de tu puerta,
vestido de emperador,
está acechando el Amor
por ver si la encuentra abierta;

No te fíes del traidor,
procura vivir alerta,

Niña, detrás de tu puerta,
te está mirando un pastor
que para decir su amor
con la palabra no acierta.

No le trates con rigor,
procura dejarla abierta.

ROBERTO SERPA CASTILLO

ROBERTO SERPA CASTILLO


Huachano de nacimiento, nació el 7 de junio de 1927. Realiza sus primeros estudios en el colegio Grau, posteriormente ingresa al C. P. Nuestra Señora de la Merced. Se gradúa en la Facultad de Letras y Literatura en la Pontificia Universidad Católica de Lima. Su infancia y su niñez lo pasó en su casa huerta del mirador de Peralvillo, hermosa casona de inspiración a cuantos poetas han transitado por ella, especialmente del poeta Roberto Serpa. Gustó mucho de la agricultura, de la tranquilidad que le dio el campo. Al fallecer su padre su hermano Oswaldo y él tienen que ocuparse de la conservación de dicho lugar, convirtiéndolo en un verdadero centro turístico pues rezaba el dicho popular “Quien no ha visto el panorama desde Peralvillo no ha visto cosa buena”

Fue concejal en el primer periodo del alcalde Lorenzo Lagorio Cano; en el segundo periodo de la alcaldesa María Angélica Urtecho de Robinsón y durante el periodo del alcalde Carlos Meza Velásquez. Colaboró con los diarios “El Imparcial” y “La Verdad” en nuestra ciudad. El poeta Roberto Serpa Castillo falleció el 10 de enero de 1995.



TINTINAR DE LAS ESPUELAS

Fue una tarde luminosa,
de un verano ya… lejano
y en mi mente, se ha grabado,
un regreso muy ansiado.

De repente…
Trotar de cascos cercanos
deteniéndose en la puerta,
un relincho sorprendente,
de una Alazán bien sudado
que agachando su cabeza,
con mecha y lucero en la frente
de ronquidos de alegría,
y muestra reluciente…
El Peyón casi azulado.

De esa bestia baja un hombre
tintinando sus espuelas…
entre empedrado y umbral
negras polainas, bufanda,
blanco sombrero, jáquína
y pesada alfombra en el hombro,
que da a su hogar dulce asombro
y algarabía sin par...

Es el retorno del Padre
que llega con hondo amor;
tintinando sus espuelas…
e encamina a su sillón,
tiene el rostro demacrado,
pero alegre el corazón.
Cuántas horas cabalgando
con la luz de las estrellas,
entre silencios y altura
hizo sus noches muy bellas.

Blancas nubes vagabundas…
clara azul hondo de cielos,
las pitajallas y cardos,
enmarcaban los senderos.
Qué polvorientos caminos
fueron sus derroteros!
Brevemente, con el Alba,
con el Alba partirá…
perdiéndose en lontananza…
tintinando sus espuelas,
y después… después regresará.


A PALENQUE DE PERALVILLO

Cerca al umbral de la puerta
entre pollito y pollito…
enseñoreando el camino,
se encuentra aquel Palenque
siempre fiel a su destino.

Sujetando a alazanes, moros,
zaínos y castaños…
sus orquetas no cedieron
y duraron largos años…
Hoy el Palenque de pie
abrumado por el tiempo
parece que está pendiente,
de la canción flor de té.

Sublimizando recuerdos…
de aquellos tiempos de infancia,
es un símbolo viviente,
pues, mantiene su prestancia.
Los amigos que lo miran y lo admiran
al mirarlo se emocionan y suspiran,
ya sus ramas no sostienen!
Los tirones de alazanes
hoy engalana a la parra…
terminaste, ya dejaste esos afanes.

LUIS CHAVEZ REYES

LUÍS CHÁVEZ REYES

Nació en Huacho el 24 de agosto de 1918, inició sus actividades literarias en el semanario Claridad. Fue coautor de la obra “Chancay Provincia nuestra” publicado el 30 de diciembre de 1942, conjuntamente con López Romero, Isaías Nicho, Isaac Salazar Ortiz, Guillermo Fonseca, en el que escribe con el seudónimo de CALA.
EN 1966 participa en un concurso organizado por el Centro Federado de Periodistas de la provincia de Chancay, hoy Huaura, ocupando el primer lugar con el poema Canto a Huacho. En 1973 se traslada a Pacasmayo desempeñando su profesión de educador, funda la revista VIDA.

Luis Chavez Reyes es uno de los primeros que en Huacho introduce y utiliza la metáfora en sus poesías con gran dominio y destacable claridad, Sus versos son de carácter social y costumbristas. Son sus poemas: "Versos", "Sonetos", "Mayo campiñero", "Atardecer campiñero", "La viejita", "Vamos al campo".

El poeta, fallece en nuestra ciudad de Huacho.



VAMOS AL CAMPO

Que los racimos de uva
están pintando.

¿No oyes que el pájaro frutero
está cantando de alegría
Picando los granos de borgoña?

¿No ves que la parra reverdece
como una madre cariñosa
Ofreciendo sus maduros racimos?

¿No ves que el cielo
es una copa de vino azul
Donde flota el sol diamantino?

Vamos al campo
que el campo está sombreado
y la acequia bulle
apagando la sed de los árboles
que se levantan
como flechas de esmeralda
dirigidas al cielo sin nubes.

Vamos al campo, hermano mío,
que la campiña es nuestra madre
que mata a toda hora el hambre
y seca nuestro sudor con sus suspiros.

No ves que los pacaes
están de muda
y cansados de dar fruta?

El níspero está soñoliento y enfermo
porque no pudo escapar de la gusanera
que tronchó sus frutos amarillentos.

No ves que la sandía
está sentada luciendo su espalda verdosa
que requema el sol veraniego?

Vamos al campo, hermano mío
y abrazarnos con la vida
a apagar el sinsabor de la lucha
y animar nuestros pasos indecisos.



VERSOS

Versos de rebeldía, versos de libertad
compendio ideales: antorcha, luz, verdad.

Son voces que resuenan los versos defensores,
son música que alienta a los pobres del mundo,
rebeldes que detestan las farras de los traidores
y espaldas que mutilan lo maligno y lo inmundo.

Versos de rebeldía, versos de libertad,
son murallas sublimes que muestran la verdad.

Son rítmicos aludes que rodando sonoros
vienen de la montaña bella de la justicia,
a consolar al pueblo, a apaciguar los lloros
a suprimir abusos de la vil estulticia.

Son las fuertes defensas, la acérrima coraza
de justos libertarios, el puñal que traspasa
el cuerpo corrompido de la negra mentira
y el corazón tirano que palpita de ira.

Versos de rebeldía, versos de libertad,
compendio de ideales: antorcha, luz y verdad.


FUENTES: "Ámbar historia y poesía" de Julio Solórzano Murga; "Literatura Huachana" de William Landauro Ventocilla, "Encuentro con Huacho y Allende los mares" de Julia del Prado Morales. Se reproducción digital se permite indicando el autor y un vínculo a la fuente.

MANUEL GUILLERMO CARMONA BAZALAR

MANUEL GUILLERMO CARMONA BAZALAR


Nació en la ciudad de Huacho el 10 de febrero de 1915. Realizó estudios de Castellano y Literatura en la Universidad de Lima. Durante los años 1935 al 1974 colaboró con los diarios El Imparcial, La Verdad y fue el primer Director del diario Hoy. En 1963 ganó un concurso literario sobre “Antigüedades de Huacho” con el tema “Una partida no registrada”. En 1966 la Universidad Nacional José F. Sánchez Carrión de Huacho, le otorgó un diploma denominándolo Profesor Honorario de dicha casa, en la Facultad de Sociología.

Destacó como escritor, poeta y periodista. Fue el gestor y fundador de Insula Huacho. Su producción literaria comprende cuentos inéditos: “El monstruo”, “Las que mataban chilenos”, etc. Poesías: el poemario inédito “Carmonianas”, “Romance a la novillada del Xammar”, “Romance a las jaranas de Talcahuano”, “Aires de mi tierra”, y otros.

Falleció el 19 de octubre de 1993, en Huacho.



PLAZA DE ARMAS

I

Bajo tu fronda, mi tierra quiso su nueva aurora
Que no es pasado nuestro pero nos pertenece
Porque es mágico cristal del sueño que estremece
Y corrige la gris pesadilla del que mora.

II

Bajo tu fronda, mi tierra viva y madrugadora
Retorció su duro freno por lo que envilece
Cuyo gesto lo revivimos como si fuese
Trueno de la sangre o fiebre loca que devora.

III

El Municipio, de gala recibió a Chocano
Aladar, con su palidez dulce y macerada
Subió y bajo a la torre del templo en cable llano.

IV

Aquí, San Martín de afectos se alimentaba.
Aquí dejo su equipaje el cura Cayetano
Y prendió su lumbre la victoria recordada.


LA TORRE DE LA IGLESIA

I

Por más que voy como los gavilanes,
veo tu torre musgosa y la admiro
cuando en tu cúpula un arcángel miro
que mira el mar cansado de afanes.

II

Por más que en el vuelo persigo planes
no falta un gallinazo a mi retiro
que en su testa descansa y, loco giro,
si lo veo, presa de mis desmanes.

III

I cuando echan las campanas al vuelo,
no me cabe tu torre y voy al cielo
con el alma de arrobada paloma.

IV

Tampoco me cabe tu campanario
Porque en mi corazón y en su horario,
Tengo un tañido lejos de mi loma.


CALLE COCHARCAS.

Calles de recios y seguros peleadores
de rojos encarnados y de bebedores
calles de largos vihuelistas y cantores
calles de ariscos y sufridos labradores

Calles de Cocharcas, aquí la querencia lleva
a sentirse entre afectos de cosa nueva
Aquí el corazón encontrado se abreva
y el esquivo sentimiento se vuelve gleba

Dime ¿Dónde están tus despiertos artesanos?
¿El olor a estofado de todos tus mesones canos
y de tus grandes solares llenos de arcanos?

Si alguna vez me apartas de ti, por nada
permitas que lo haga. Y si vuelvo,
en mi llegada, lágrimas ocultas
traería en la mirada.



RÍO HUAURA

Arriba, sierra del Huaura.
Del agrio diciembre a marzo
bajas por barrancos hondos
entre vientos achubascados
y montes calvos del valle
al mar adentro turbado.

Cuando corres río Huaura
cabalgo en tu buena entraña
risueño en tu torbellino,
en el murmullo del agua
que penetra desafiando
las trombas que el mar desata.

Arriba, sierra del Huaura.
Entre hondones de piedras
bajas malezas y leñas.
¡Te desplayas cuando sientes
que se te abren las caderas!

Arriba, sierra del Huaura,
abajo, Carmín de furia.
En los muros de batalla
entran enormes espadas
con una cálida lengua
chupando locos disturbios.


PLAZA DE ARMAS

I

Herido hospedaje de la protesta ciega,
Plaza de Armas, plaza donde hizo peso el desmayo
Y donde con pies delgados tu sombra entrega
El plomo derretido y su mortífero rayo.

II

Aquí los huachanos sacudían su refriega.
Aquí la cólera cívica tuvo su tallo
En las gestas heroicas y en la luz que despega
Lo que fue malestar, fraude, abuso y ensayo.

III

Yo creo en el Dios que llevamos y lo hacemos.
En la tarda esperanza que de nuevo nacemos.
En tus ojos que miran y el ceño que medita.

IV

Oronda de pileta, magnolias y palmeras.
De procesiones, de campanas y de quimeras.
Aquí, lo que tiene vida, se nutre y palpita.


SONETO A HUACHO


(II)

Huacho faro de ensueño, huella madura,
¿quién no está contigo si das lo que dura?
En nosotros te llevamos sumergida,
Inconcreta, llena de lumbre y vida.

II

Huacho, cicatriz de tierra y de dulzura,
Norte huesudo y costeño, cepa pura.
Aquí la amargura tiene su medida
Y la nostalgia su límite su bridas.

III

Huacho ala de tiempo soberbia y vana
Tus hijos llanos vienen de luz arcana
Y van a ignoto sueño de luz pagana

IV

Huacho, no trices tu afecto y tu decencia;
Ni mires lo que no llega a tu presencia.
Ríe, con tu cielo yunga y tu vivencia.


MANUEL GUILLERMO CARMONA BAZALAR


OBRAS DEL AUTOR:
LÍRICAS


“Sonetos para Reirme de ellos”
“Sonetos para recordar de ellos”
“Sonetos de Huacho Antiguo”
“Poemario”
“Romancero Huachano”

NARRATIVAS.

“Cabezón” o “Estampas a don Dionisio”
cuarenta estampas dedicadas a Huacho.
“Alogismos”
“Trabajos periodísticos publicados en el diario “El Imparcial” “Germinal” “Hoy”


FUENTES: "Ámbar historia y poesía" de Julio Solórzano Murga; "Literatura Huachana" de William Landauro Ventocilla, "Encuentro con Huacho y Allende los mares" de Julia del Prado Morales, Y cortesía de la Lic. Carmen Carmona.. Se reproducción digital se permite indicando el autor y un vínculo a la fuente.

Antero Victor Rosadio Lopez

ANTERO VÍCTOR ROSADIO LÓPEZ


Nació en Huacho el 14 mayo de 1900. Sus padres fueron don Juan Bautista Rosadio Grados y doña María Herminia López Caldas. Cursa sus estudios secundarios en la ciudad de Lima en el Seminario de Santo Toribio. Luego continúa sus estudios en la escuela Normal de preceptores recibiendo en 1926 el titulo de Preceptor Normalista. Inicia su labor docente en Pativilca, continúa en Sayán, prosigue en Cruz Blanca en el C.E. N° 411 como Director y los culmina en Huacho en la Escuela Pre-Vocacional de Varones N° 413, como auxiliar.
Desde joven dedicó gran parte de su tiempo a la producción poética. Poesías que fueron publicadas en los periódicos locales: "El Imparcial", "El Amigo del Pueblo", "La Verdad", entre otros. Su producción poética es copiosa y diversa: épicas, dedicadas al maestro, a la naturaleza, al trabajador; las románticas, infantiles y educativos; y las de homenaje a lugares, ciudades, países, así como a instituciones, sus integrantes y a los amigos.
Producto de una larga enfermedad falleció en Huacho el 20 de abril de 1956.




LA PATRIA Y LA BANDERA

Qué es la Patria? Es la cuna humilde
que nuestras madres con placer construyen
y donde todas las caricias fluyen
al soplo del amor que dignifica

La Patria es el lugar tibio y sereno
a cuya sombra el corazón se expande
y donde todo nos parece grande
y donde todo nos parece bueno

La Patria es esta tierra bendecida
que nos ofrece sus opimas mieses
campo de lucha donde tantas veces
enormes triunfos nos brindó la vida.

La Patria es esa escuela bulliciosa
que parece un taller y una colmena,
donde la voz de los maestros suena
como un himno, triunfante y victorioso.

La Patria es el cuartel donde el soldado
aprende a conquistar lauros y palmas,
milagroso crisol donde las almas
de nuestros grandes hombres se han forjado.

La Patria es el tranquilo cementerio
Donde duermen los héroes que un día,
Tras disputadas y singular porfía,
llenaron de esplendor el hemisferio.

Emblema de la Patria es la bandera
Que al viento se despliega como un ala
Símbolo de un amor que no se iguala
Ni podrá remendar otro cualquiera.

Quién no ama la bandera no merece
Que la Patria lo tenga entre sus hijos
Ni que sienta los dulces regocijos
Que toda madre en recompensa ofrece

Porque la Patria es madre y es su emblema
La enseña consagrada y bendecida,
Y quien no sabe respetarla en vida,
Merece, cuando muerto, un anatema

Amemos a la Patria con empeño
Que mañana , al final de nuestra vida,
Una bandera que nos fue querida
Velará la quietud de nuestro sueño.



LOS DOS REINOS

En el mundo en que vivo he visto
dos reinos diferentes, pero altivos;
el reino transitorio de los vivos
y el reino donde yacen los difuntos.

Unos cumplen destinos bien inciertos,
los otros ya acabaron la jornada;
los vivos pronto cambian de posada
no sucede lo mismo con los muertos.

Unos duermen tranquilos en sus fosas
otros duermen inquietos en sus lechos;
éstos lucen laureles en sus pechos
y aquellos en sus tumbas lucen rosas.

La pompa mundial el vivo quiere,
el muerto quiere paz y bendiciones;
para uno hay murmullos de canciones,
para otros el rumor de un miserere.

Unos lucen gloriosos epitafios,
otros lucen sus títulos inciertos,
pero todos en fin vivos o muertos,
tienen trovos o tienen cenotafios.

En el mundo en que vivo, he visto juntos
dos reinos diferentes pero altivos:
el reino del placer, reino de vivos,
y el reino siempre en paz de los difuntos.




HIMNO AL MAESTRO

Coro

Gloria, gloria al Maestro de escuela
incansable y tenaz sembrador
que en el campo feraz de las almas
va dejando semillas de amor!

Estrofas

El Maestro es Heraldo que anuncia
el sublime Evangelio del Bien,
ese nuevo Evangelio que empieza
con su canto inmortal A. B. C.

El Maestro es soldado aguerrido
de la gran avanzada de amor
la palabra es el arma que esgrime
y el ejemplo su escudo mejor.

Vencedor en contiendas terribles,
no se cansa jamás de luchar
ni reclama tampoco esos lauros
que en sus triunfos logró conquistar.

El Maestro es así tan modesto,
que parece en verdad sembrador
¡ pensar que el Maestro de Escuela
no es un hombre sino un Creador!


FUENTES: "Ámbar historia y poesía" de Julio Solórzano Murga; "Literatura Huachana" de William Landauro Ventocilla, "Encuentro con Huacho y Allende los mares" de Julia del Prado Morales. Su reproducción digital se permite indicando el autor y un vínculo a la fuente.

FLOR DE MARIA DRAGO PERSIVALE

FLOR DE MARÍA DRAGO PERSIVALE


Flor de Maria Drago Persivale, nació en la ciudad de Huacho el 14 de octubre de 1925; sus padres también huachanos fueron don Domingo Drago y doña Angélica Persivale de Drago. Hizo sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Santa Rosa de las Madres Dominicas. Sus estudios profesionales los hizo en la Escuela Normal Urbana, anexa a la Univ. Nacional Católica, Canonesas de la Cruz, graduándose de Normalista. Se inició en el Magisterio como profesora del Centro Educativo Nº 412 “Domingo Faustino Sarmiento”, donde llegó a laborar como directora, y que actualmente lleva su nombre. En 1956 publica su primer poema, inspirada en nuestra danza nacional, la Marinera.

Su labor docente lo alternó con la artística, que le dio momentos de satisfacción, tanto por la acertada interpretación que hacían sus pequeñas alumnas, como la forma en que el pueblo se ha identificado con su obra.

Los poemas de Flor de Maria han sido teatralizados mereciendo elogios y reconocimientos a nivel nacional e internacional. La poeta victima de graves dolencias falleció el 13 de abril de 1982.


TIERRA GENEROSA

Yo quiero cantarle al viento,
lo que mi tierra atesora,
ser como la embajadora
de su propio sentimiento.

A ti va Huacho querido
el mensaje de mi alma,
yo quiero darte la palma
que tú siempre has merecido.

Hay en la costa peruana
una ciudad ideal,
es como el mar que la baña
y es más limpia que el cristal.
Es mi tierra generosa
y es tan buena como el pan.

A esta tierra bendita
también llegó San Martín,
y al verlo los españoles
se escaparon por Carquín.

Por las mañanas temprano
aparece el claro sol,
en invierno o en verano
con reflejos de arrebol.

Y se escucha a la cholita
con su dejo singular,
tocar de puerta en puertita
y este pregón recitar.

Caserita, caserita,
¿Qué me quiere usted comprar?
cómpreme la verdurita
pa´que vaya a cocinar.

La cholita pescadora
también es tradicional,
en su lapa seductora
hay cebiche nacional.


MANOS CAMPESINAS

Qué respeto me inspiran esas manos callosas,
y la piel de esas manos, por mil vientos, curtida;
tal vez ellas ignoren el porqué de las cosas,
pero a cambio de eso van sembrando la vida.

Las he visto en el surco esparcir la simiente,
y en faenas e riego, del ocaso hasta el alba.
esas manos, parece, el cansancio no sienten;
yo diría que tienen esas manos un alma.

¡Ah, Señor! Quien pudiera fundir los metales
de siniestros fusiles, de cañones y lanzas,
y con ellos hacer más arados, más lampas,
y pedirle a los ríos el agua a raudales.

Porque hay hambre en el mundo, y el desierto y la pampa,
sólo esperan el agua, el arado y la lampa;
es posible el milagro de esas manos callosas,
que hagan crecer el trigo y también las rosas.



SOY HUACHANA

Soy Huachana y tengo por orgullo,
de haber nacido en esta tierra hermosa,
yo con versos le haría un capullo,
Aunque merece hacerle una rosa.

Mi cuna fue mecida por las olas,
encajes le bordaron sus espumas;
tuve por juguetes, caracolas,
y castillitos de arena de las dunas.

En alas de gaviotas he volado
por ignotas regiones de quimera,
es por eso que me siento marinera,
y también muchas veces campiñera.

Dios, a mi tierra ha dotado,
de grandes y valiosos atributos,
son sus hijos los mejores frutos
que en esta bendita tierra ha cosechado.

Por esto yo pregono por doquiera,
esta frase que lo llevo por bandera;
¡Soy Huachana! Y tengo por orgullo
Haber nacido en esta hermosa tierra.

LA TEJEDORA VEGUETANA

Porque en Végueta nací
tejo la mejor estera,
y usté verá que es así,
cuando la tenga, casera.
Porque a mi tierra, señora,
Dios lua dado por fortuna,
una bonita laguna
dionde saco la totora.

Este oficio lua aprendía
de mi agüela y de mi madre,
y yo lo enseño a mi hija
le cuadre o no le cuadre.
Tendrá que ser tejedora,
no cabe duda, ninguna,
mientras crezca la totora
en la bendita laguna.

La esterita veguetana
sirve de camita al pobre,
de cortina a la ventana
pues, sólo vale unos cobres;
y, sia caso a usté lo cae,
mucha gente, de improviso,
no se priocupe, casera,
y tienda su estera en el piso.

Lo cuento, quiantes las casas,
las hacían de totora,
y sólo con una estera
la puerta estaba tapada.
Es que la gente de entonces
era modelo de honrada,
y no como la de ahora, .
que roba tanto, señora.

Y lo contaré la historia
de mi veguetano suelo,
igual que me la contó
el finadito, mi aguelo:
decía, quiuna mañana,
cuando sacaba totora,
sia apareció di repente
“La escuadra Libertadora”.

Entonces, los veguetanos,
Como valientes peruanos
no se hicieron esperar
al llamado del clarín..
porai sioye comentar,
que no faltó tejedora,
que lo tejió con totora,
su esterita a San Martín.

Por eso , yo tengo a orgullo,
ser cholita, bien peruana,
y más, por añadidura:
¡Tejedora veguetana!


EL CAMPIÑERO HUACHANO

Los gallos están cantando,
el día va amaneciendo;
en el fogón de la casa
está la leña ya ardiendo,
por la ramada se escapa,
con el humito el silencio,
mientras la aurora desata,
sus rubias trenzas al viento.

Con el lucero del alba
se levanta el campiñero,
con los rigores de junio
a los calores de enero;
lleva la lampa en el hombro,
como el fusil el guerrero,
para dar, no la muerte,
más bien la vida de nuevo,
en cada surco que abre, .
en cada grano que brota.

Por un senderito verde,
serpenteando el arrolluelo,
el labrador de mi tierra
camina rumbo al potrero,
desde los sauces se filtra,
un insistente gorgeo,
de chapos y de guañiles,
de bocones y jilgueros.

Pisa la hierba dormida
que a su paso se despierta,
y se cuajan los cristales
de una lluvia algo incierta,
el campo todo resume,
aromas de madrugada,
de azares y hierbaluisas,
de pasto y tierra mojada.

En este ámbito apacible
la tarea ha comenzado,
ora esparce la semilla,
ora riega los sarmientos
que sus manos han plantado,
o se va tras de la yunta,
junto al hierro del arado,
a cumplir con el mandato,
que a los hombres Dios ha dado.

Bajo un árbol muy frondoso
hace un alto en la tarea.
Nada turba su reposo,
nada incita a la pelea,
pues sus manos sólo saben
de cuidar la sementera,
y ofrecerse, generosas,
para aquel que las requiera.

Caen los últimos rayos
del Astro Rey, en la tarde,
y se percibe el humito
de hierba seca que arde,
sobre una rama aparece,
como un capullo encarnado,
la tuctupillín que viene,
en pos del nidito amado.

La tarde está cubriendo
con claro-oscuro ropaje,
el día se va muriendo
entre violados celajes;
y el labrador de mi tierra,
regresa al fin de la chacra,
cuando encienden los cocuyos
sus lamparitas de plata.


EL ALMA DE MI TIERRA

Hay en tu nombre tristeza,
pero en tu alma alegría.
Puedo decir con justeza,
¡no hay tierra como la mía!
Al mismo tiempo que llama,
la campana a la oración,
por otro lado se escucha,
la estridencia de un "cuetón".

Todavía por tus calles
discurre la tamalera,
que su presencia la anuncia
con su potente pregón,
a la vez en su caballo
la singular campiñera,
un poco de su chacrita,
trae dentro del cerón.

En los barrios del Cercado,
San Pedrito, Cruz de Cano,
las verbenas populares
cobran tal animación,
que los rezos y castillos
de fuegos artificiales
se mezclan devotamente
por el glorioso patrón.

En los días del "ventiocho"
el retumbar los tambores,
pone un timbre de fiesta
y un caminar tan marcial,
que frente al batir airoso
de banderas bicolores
en cada niño se esconde,
un futuro general.

Los domingos: pachamanca,
en Tomicalla o Luriama,
camarones a la piedra,
pejesapos en chupín
con el jugo de las parras
y el rasguear de las guitarras,
no hay nadie que se resista,
ante el huachano festín.

En eso del abolengo
y pelucas empolvadas,
que "yo sueño porque tengo",
no vale aquí para nada,
eso sí, es muy honrada,
la gente de mi ciudad,
y comparte con cualquiera,
de un solo pan, la mitad.

ALFREDO TORERO FERNANDEZ DE CORDOVA

ALFREDO TORERO FERNÁNDEZ DE CÓRDOVA


Nació en Huacho, el 10 de setiembre de 1930. Estudió en el colegio San José de los Hermanos Maristas y en el Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe de Lima. En la Universidad Nacional Mayor de San Marcos estudió Derecho y Antropología; Etnología y lingüística en la Universidad de París, graduándose de Doctor en Lingüística en la Universidad de La Sorbona en 1964.
Su mayor contribución a la cultura nacional está en el campo de la investigación, el estudio y la defensa de las expresiones culturales de los pueblos andinos.
Su compromiso con los desposeídos del Ande lo llevó a crear la Lingüística Andina Moderna “Para entender sus voces”; esas voces que por ser mil veces desentendidas, hoy hacen temblar el altiplano.
“Esas voces no se pueden exiliar”, dijo alguna vez. “Regresan siempre con la marea (...) a veces fulminantes”. Alfredo Augusto Torero murió el 19 de junio de 2004 en Valencia, España.

La Sociedad de Poetas y Narradores, realizó en su honor el “I Coloquio de Poesía Joven 2007”, en reconocimiento a su trabajo poético que es poco conocido en nuestra localidad.


TRÍPTICO DEL TIEMPO

¿No ves la luz primera, por ventura
no contemplas, infancia
la creación que quiere cobijarte
debajo de sus alas?
Sonríe. juega, olvida, no desprecies
ni pierdas esas horas
¡Es el alba!

¿Adviertes, juventud, el sol radiante,
las asomadas auras
posadas en tu cutis o que tiembla
la tierra fecundada?
Alégrate, decide tu destino
¡Es el cenit! (la creación que canta)

¿Ves, al atardecer, morir las haces
de luces purpureadas
abandonando el lírico horizonte
y, luego, sombras raudas
cubrir la creación con ancho manto?

Ancianidad; sonríe, evoca, nada te pesa...
¡Que el ocaso de la carne
no es la noche del alma!


AL MAESTRO

Sembrador está el campo preparado
que al oficio convida de tu apego;
ya la capa primero oreó al aniego,
todo celo y cariño a su cuidado.

Que un día verás esa simiente
Bien, Verdad y Belleza en noble acopio
floreciendo alrededor profusamente.

Y ante el fruto en sazón de tu cultivo
viendo en él una parte de ti propio
quedarás hondamente pensativo.

II
Escultor: qué visión turba tu frente,
qué propósito extraño te atarea,
pues de afán tu pupila centella
como ansiado atisbar lejanamente?

Calla. Sé tu ambición el alma ardiente
de faenas está, mas no desea
emplear el cincel, sino la Idea,
no la mano ocupar sino la mente.

Y regir tras amante tentativa,
el espíritu humano a norma pura,
a profunda razón la esencia viva…

Que apartado del bronce y del granito
te desvela magnífica locura
por dar forma y valor a lo infinito!

III
Conductor impaciente está el romero
por tomar el camino de la cumbre
y en ti espera lograr luz que le alumbre
pues inicia en tiniebla el derrotero.

Tú sabrás conducirle a venturero
más allá del solar que fue costumbre;
no olvidando al brindarle nueva lumbre,
que en su propio interior lleva un lucero.

Alentado en la senda, con tu guía
y tu apoyo, trasponga el negro abismo,
hacia donde el “Saber” anuncia día;

Y así, abriéndole el velo de lo arcano,
tu doctrina le dé más fe en sí mismo
y tu ciencia lo torne más humano.

FIDEL ALFREDO LOPEZ ROMERO

FIDEL ALFREDO LÓPEZ ROMERO


Nació en Huacho el 28 de octubre de 1913. Compartió el periodismo con la carrera magisterial en la especialidad de Castellano y Literatura, siendo profesor en Los Maristas, La Merced, Liceo Moderno, Santa Rosa y la Escuela de Comercio.

El 30 de diciembre de 1942 junto a Isaías Nicho Rodríguez, Isaac Salazar León, Jorge Ortiz Dueñas, Pedro Guillermo Fonseca y Luís Chávez Reyes editan la obra «Chancay Provincia Nuestra» considerada como un símbolo de las letras huachanas.

Fue fundador de los periódicos «Germinal”, «El Amauta», «El Mosquito». Colaboró en las revistas «Rutas e Inquietudes», «la voz del Obrero». «El Imparcial».

En 1947 el Consejo Provincial de Chancay lo premió por haber obtenido el Primer Puesto con el tema «Monografía de la Provincia de Chancay», durante el Concurso Monográfico Escolar organizado por la revista «Actualidades».

En 1948 asume el cargo de director de Actividades Intelectuales de la Agrupación Provincial de Intelectuales de la Provincia de Chancay.

En julio de 1950 ocupó el Primer Puesto en el Concurso Periodístico de la revista «Actualidades».

En 1959 se interna en el hospital Dos de Mayo de Lima, allí escribe sus famosas «Crónicas de un hospital». Fallece el 24 de marzo de 1960 en el hospital Obrero de Lima.



NO ME DIGAS QUE NO

Los suspiros de tu alma me queman
Como los vientos del tráfico.

Yo tenía los labios de papel
y las manos pálidas
y los ojos turbios.

Hoy todo es distinto:
Tus labios me han dejado tu carmín
tus manos las rosas de seda
y tus ojos la transparencia de cristal.

No me digas de no
Porque te escribí con el fuego de mi corazón.

No me digas que no
porque te lo he dicho temblando.

No me digas que no
porque durante largos años
te he mirado a los ojos
con la misma ilusión del primer día.



TRENZAS CAMPIÑERAS

yo quiero ser pintor
para grabar el color
de las trenzas de a las niñas.

Y quisiera ser poeta
para cantarle a esas mozas
mil versos hechos de rosas
con esencias de violeta

Como me encantan sus densas
cabelleras derramadas,
si me parecen cascadas
los embrujos de sus trenzas.

Unas son largas, sedosas,
otras cortas y retintas;
parecen dos negras cintas
con fulgor de mariposas.

Cuantas cosas yo quisiera
expresar de amores mil
a las Huachanas de abril
con sedosa cabellera.

¡Que vivan las campiñas!
¡Vivan sus dos negras trenzas!
que llevan cual dos inmensas
y negras enredaderas.

09 abril 2008

PEDRO ALCÁNTARA EL “LUIS PARDO HUACHANO”

PEDRO ALCÁNTARA EL “LUIS PARDO HUACHANO”
Julio Solórzano Murga

-Voy a comenzar mi relato con el único deseo de que se conozca la historia del bandolero huachano más famoso de principios del siglo XX. Este personaje nació en el barrio del Guayabal, en un tiempo de mucha injusticia donde el pobre era cada vez más pobre y el adinerado controlaba todo. Se cuenta que desde muy joven se alejó de su familia para vivir con mozuelos de su edad, formando con ellos una pandilla de mataperros que se dedicaban al pillaje juvenil, transformándose posteriormente en uno de los bandoleros más temido y respetado de toda la región norte del país. Sus dominios eran desde Huarmey hasta Puente Piedra y su cuartel general se situaba en el valle de Huaura, a la altura de la ex hacienda Maní cerca a Humaya, lado izquierdo del río Huaura, donde asaltaban a los grandes hacendados como a los comerciantes mayoristas que se desplazaban por toda esa zona. Su fama de malhechor creció rápidamente, pero al mismo tiempo se fue ganando el respeto de los pobladores más humildes, debido a que el producto de sus fechorías los repartía entre los pueblos más necesitados del valle Huaura – Sayán, al mismo estilo de Luis Pardo en la Sierra. Se cuenta que “El Huachano” como acostumbraban llamar en ese tiempo a Pedro Alcántara, fue ampliamente conocido por el verdadero Luis Pardo, llegando incluso a dividirse el territorio para sus saqueos, manteniendo siempre el respeto a sus limites de acción.

07 abril 2008

LAS FIGURAS EN EL REINO DE LO MUDO

Las figuras en el reino de lo mudo
José Pablo Quevedo
(En Homenaje a las víctimas del Terror de Estado de Fujimori
y a las siete detenidos por orden del ministro del Interior)


Qué había soñado Pablo, que había sido tan importante para aquel hombre volver a reconstruir su propio sueño: una ciudad que le pareció muy silenciosa, la gente que creía haber visto anteriormente, la misma gente yendo y viniendo como si fueran casi autómatas, las conversaciones sigilosas y raras que ellas hacían. Se pasó entonces, algunos momentos sentado sobre la cama recordando lo soñado, pero a pesar que su memoria insistía, no pudo reconstruir lo que había soñado. Y así estuvo aquel hombre intentando abrir una grieta de aquel sueño, hallar un hilo que lo llevara hasta el punto de partida, pero por más que buscó removiendo muchos de sus ángulos, no pudo, al contrario, lo venció el cansancio y se quedó dormido nuevamente. De pronto, en su sueño notó que una persona vestida con un traje lila y rayas verdes, le hablaba a otra persona, muy despacio, como sin articular palabra alguna, y él mismo se dijo, en su sueño: Curioso, aquí hay solamente hombres que ríen, que no hablan, que solamente mueven las manos y hacen gestos. El ruido del reloj despertador lo despertó como si hubiera sonado una detonación en sus sienes. Maldijo, esta vez, por no poder continuar aquel sueño, pero sus propias palabras habían quedado detenidas ya en la imaginación del muchacho, en esos segundos últimos de su sueño, y aquello le pareció a Pablo que sería la continuación de aquel otro sueño, que había intentado reconstruir, sin haberlo logrado. Después el hombre quedó solamente mirando la noche, intentando olvidarlo todo.

Semanas después volvió a soñar Pablo y volvió a repetirse aquel sueño anterior y cuando el hombre despertó otra vez, e intentó reconstruir ese sueño, no pudo lograrlo, y así el hombre dejó las cosas, sin buscar ya de imaginarlas, antes bien se acostó en la cama hasta que el cansancio lo venció, y ya dormido nuevamente empezó a soñar, y en ese sueño descubrió un hombre vestido de color negro con rayas blancas, el cual hablaba ante un micrófono, anunciando: Ahora este país es de mudos, y está prohibido hablar palabras incorrectas, ese derecho solamente lo tenemos, nosotros, las figuras de color negro con rayas blancas. Nuestras voces, bien formaditas, se pueden escuchar en las radios y emisoras que no han sido entregadas a instituciones privadas. Las últimas palabras vertidas por aquel hombre se grabaron en la cabeza de Pablo, antes que las campanas de la iglesia, que tocaban las primeras horas de la mañana, lo despertaran de aquel sueño, que ahora, ya no quería continuar.

05 abril 2008

“CHATO”

“CHATO”
Ángel Gavidia
(Santiago de Chuco)



Me he quedado sin habla, compadre. No sé qué decir y menos qué hacer. Puta, tú, el más valiente, el más habilidoso con la chaira, el pata que no le tiene miedo ni a la vida ni a la muerte ¿así? ¡No me jodas! Se me han quitado de golpe todos los alcoholes, cuñao. Pero, igual, no sé qué decir, qué hacer. Me dan ganas de coger todas mis chivas y salirme corriendo. Pero, carajo, soy tu amigo ¿no? Y los amigos son amigos en las buenas y en las malas. Y yo también he sufrido. También los que me criaron me molieron a palos por las santas huevas. Pero nací hombre. Qué mierda, nací hombre y, así como la carne es para los leones, el hombre es para el sufrimiento. ¿Pero la mujer, cuñao? También, y, quien sabe, la mujer, más. Pero lo hiciste bien, cuñao. Muy bien. Eres el mejor cargador de La Parada. Chupas como vikingo y haces enterrar el pico a todos los guayacoleros fanfarrones que nos quieren atarantar. Te agarras a golpes con cualquiera. Y hasta los maricas te echan ojo para que los acompañes. Chucha, yo decía: “Si siendo chato, este huevón, es tan bueno, cómo sería con la talla del ‘Chimbotano’, carajo”. Porque te he visto pelear y cargar seis arrobas de trigo como si nada y arrastrar tu carretilla, más cargada que camión ajeno, con la fuerza de tres cholos trejos. Pero ahora que estamos a solas en tu choza de esteras , echados en la tarima como dos compañeros, con la luz de esta velita que se está acabando, resulta que te sacas la faja que aplastaba tus pechos, te quitas los trapos que disimulaban tus caderas y eres una mujer, carajo, una mujer hecha y derecha, y yo aquí, frente a ti, tartamudeando, mientras te escucho decir que la primera pelea fue con tu padrastro, la segunda con el patrón de tu madre y que no hizo falta más para que comprendieras que no había salida: o te volvías hombre o eras puta. Y aquí estás, carajo, llorando como los hombres machos que no lloran. Como las hembras buenas que nunca he conocido. Me has jodido pata.

Nosotros los niños / El retablo del Niño Dios

Nosotros los niñosAutor: Samuel Cavero ©


Tú voz es mi poesía. Anoche mamita te bañaste buen rato, luego te pusiste en el pelo esos artefactos que usan las mujeres para quedar crespas, enruladas como doña Florinda, luego te pusiste un gorro de plástico y te embetunaste la cara con cremas, puré de palta y rodajitas de pepinillo. ¡Que risa que me dabas, mamita! Y hoy –como sobrevolando sobre nubes y abrazado de ángeles querubines, detrás de los párpados de un payaso- vuelven a mí entre la magia de la inocencia los recuerdos de mi pequeño y hermoso pueblo y de mi gran escuelita. Estos fueron los lugares donde alguna vez fui muy feliz. Yo no quería seguir creciendo, así chiquito como Pulgarcito quería seguir.
¡Ay, la vida! Recuerdo mi pueblo de Huaura con su placita de armas que era el escenario de desfiles y retretas a donde se daban cita nuestros amigos, abuelos y padres. Y nosotros los jóvenes y niños íbamos allá a soñar despiertos. Otras gentes de la ciudad, los perros, ratones, palomas, lobos marinos, las lagartijas, los gatitos ratoneros y el denso vuelo de los pelícanos, nos acompañaban en nuestras locas imaginaciones.
Por la tarde el sol acariciador se escondía y las casas al caer de la noche parecían alborotarse de alegría, avivaban fuegos multicolores, promesas de amor, se llenaban de lucecitas preparándose para la navidad.
Las plazas y calles principales de Huacho y Huaura, mis adorados pueblos, tenían la propiedad de congregar a toda la muchachada. Cuando iba a desarrollarse un gran desfile de bandas escolares se contaban por decenas los jóvenes y niños dispuestos a marchar. Yo iba más por querer probarme si acaso sirvo para soldadito de plomo, también porque mi abuelo hablaba que a veces las autoridades del pueblo vecino ponían en el estrado una enorme escalera que trepaba al cielo. Y hasta allá se iban algunas autoridades para dormirse en las nubes. Y a veces se caían como maripositas que se queman en el candil: “Porque hijo mío, escucha, nada hacen por modernizar nuestro pueblo”, me susurraba el abuelo que se fue al cielo.
Y mirándome yo entre ellos, mis amiguitos vestidos algunos de patitos y pollitos, otros de conejitos y perritos, también de escarapela y de militares, iba yo con todos ellos admirando y recordando lo hermosa que es nuestra bandera de la patria y la de Huaura, bañada en soles oro, dando sombra al balcón histórico donde algunas veces alzó la mirada el gran libertador San Martín.

02 abril 2008

Cuentos de Carmen Amaralis Vega

Cuentos de Carmen Amaralis Vega (Puerto Rico)



LA CASA DEL POETA


Mala mía cuando decidí llevar a mi duende a visitar la casa del
Poeta en Isla Negra. Un científico, más específicamente, un
dentista, no tiene por qué darle por imitar las excentricidades de
un artista. Han pasado dos años y aún me parece verle recorriendo
con sus ojos bien abiertos, cada caracol, cada mascaron semidesnudo,
y hasta el cuerno de aquel que un día fue el único colmillo de un
pez en el alto mar de sus sueños. Ahí se detuvo tiempo suficiente
para arrugar su frente en análisis profundo, y se le despertó la
idea de convertirse en un ermitaño rodeado de cuernos.

Cuando llegamos a la entrada del comedor casi tengo que sujetarlo
para evitarme una vergüenza. Definitivamente en ese momento se
evaporó mi esperanza de comprarme muebles de roble. Allí se
encontraba su sueño hecho realidad. El duende midió la mesa en medio
del salón con el diámetro de sus brazos extendidos, parecía un
cristo en delicias. Y digo mesa porque no sé cómo debe llamársele a
la rueda de una carreta de bueyes con un cristal sobre ella y
sostenida por un trípode.

Cuando ya estábamos al final de la visita guiada, yo experimentaba
una angustia indescriptible. Sentía la necesidad de pedirle
disculpas al empleado que nos acompañó en el recorrido por la casa.
No sé como el pobre hombre soportó tantas preguntas y toqueteos.

Pero lo peor ocurrió cuando ya estábamos a punto de salir al patio
frente al mar y pasamos por el vestíbulo del caballo. Sí, así llamo
yo al cuarto donde se encuentra el caballo de Pablo disecado con la
cola quemada por un fuego. Ahí sí que se le iluminó la mirada como
a un loco. Acarició las ancas del caballo y llegué a pensar que el
resto de mi vida tendría que contemplar un ejemplar del hipódromo
simulando una carrera embalsamada para toda la eternidad.

Y el patio, ¡Dios mío, el patio!, allí respiré de alivio, dejando
que los vientos del Pacífico me acariciaran el rostro y refrescaran
el infierno de mi centro. Entré en un trance de agradecimiento a la
vida, respiré profundo el perfume del mar, dando gracias porque al
fin salimos al cielo abierto, y cuando ya casi llego al éxtasis más
sublime, un tremendo campanazo me destrozó los tímpanos. Al
voltearme a mirar de donde procedía tal estruendo, encontré al
duende a punto de romper la campana gigante del poeta con su próximo
campanazo.
Corrí despavorida, no sé si alejándome del paraíso o dejando atrás
la catedral del infierno. Sentía una mezcla de angustias e
indescifrables desvelos por venir.

Sí, dije desvelos por venir, y vinieron. Solo han pasado dos años de
esa mágica y mística visita a Isla Negra, y les cuento que ya
tenemos la finca llena de campanas gigantes por todos lados:
amarradas a las cúpulas de los árboles de mangos, en el sótano del
establo, en un trípode frente al charco más hondo del río que nos
cruza, y no se en cuantos recovecos más. Tengo también una rueda de
carreta con un cristal sobre la mesa de mármol, esperando por que
las patas lleguen de la ebanistería. Y como si fuera poco, debo
soportar la mirada hueca de la cabeza de una vaca disecada y el
cráneo de un chivo con sus dos inmensos cuernos a la entrada del
garaje. Su próximo proyecto es cavar nuestras dos tumbas, una al
lado de la otra, mirando al monte más verde.

Me acaricia con ternura y con un rostro feliz me dice- "Mi vida,
estoy creando un mundo de poesía solo para nosotros dos"- y mis
lágrimas lo confunden. Jamás me lo perdonaré, soy culpable de mis
propias torturas.

Solamente a una loca se le ocurre llevar a un duende a visitar la
casa de un poeta.










NADAR EN LA ETERNIDAD


Salté en caída libre y me hundí hasta lo más profundo. Fui bajando,
bajando, bajando. Ya no tenía más aire en los pulmones y la presión
del agua me hacía reconocer que perdía el sentido. Dejé de bajar y
la fuerza boyante sumada a mi grito mental me devolvieron a la
superficie. El agua me llamaba con fuerza, siempre lo hace, debo
haber sido pez en otra vida. Yo puedo, pensé, y antes que la razón
me contradijera, di el salto desde el puente del deseo.


Ya a flote reconocí la distancia hasta la orilla, y nuevamente pensé
que podría nadar hasta la arena dormida. A mitad de trayecto los
brazos me dolían, las piernas se debilitaron y un calambre egoísta
disparaba corriente en todas las direcciones de mi cuerpo. Supe que
era imposible llegar a la orilla, y fue entonces que invoqué a los
dioses del mar y no me escucharon, clamé a mi ángel de la guarda y
se rió de mi osadía.

-Nunca has sabido medir las consecuencias de tus actos.

Fue el reclamo del ángel, mientras yo sucumbía a lo que más se puede
parecer al pánico. Pero no, yo no me puedo morir ahora, aún me
quedan lecturas por hacer, besos en la boca, y necesito sembrar la
semilla de mango que espera su punto exacto sobre la mesa del jardín.

El sol me nublaba la vista y la sal ardía como arde en una herida
abierta, y yo ahí, revoloteando como pájaro herido, como loba en
parto, o ninfa sin amor.


No puedo morir, me repetía con la poca fuerza que me quedaba. Y no
pude. Simplemente me crecí aletas de tiburón, escamas de sirena y
ojos de delfín, y con mi traje más azul, soplé la imaginación, las
olas crecieron hasta que una avalancha de deseos vivos me trajo a la
orilla.

Ahora sé que puedo nadar eternamente.










Carmen Amaralis Vega Olivencia es Doctora en Química y ejerce como Catedrática de

Química en el Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico (RUM), en la que desarrolla su labor docente e investigadora, compaginando estas actividades con una fecunda labor cultural, tanto en el campo de la literatura, como en el de la música y otras ocupaciones plásticas y artísticas ...



Blog personal : http://www.carmen-amaralis.com/


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